Por el buen camino

Hace 35 años la educación para personas discapacitadas era prácticamente inexistente. Fue en 1970 cuando se empezó a hablar de educación especial en España, creándose así los primeros centros, a través de la Ley General de Educación. En 1980, la ciudad de Elche disponía de un único centro experimental con dos salas dedicadas a este tipo de educación. A lo largo de los 80, los niños discapacitados no tenían una plaza asegurada en un centro educativo público, sólo las familias de clase alta podían pagar una enseñanza  digna para sus hijos. En la actualidad, se ha apostado por la integración educativa en todos los niveles. Según Ignacio Llop, concejal de educación de Elche, los niños discapacitados estudian en los centros públicos porque poseen más recursos que los privados o concertados. Sin embargo, el secretario general adjunto de la Organización y Gestión de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) de Elche, José Bernardo Presas, asegura que no hay ningún centro en la ciudad adaptado totalmente para discapacidad visual, teniendo así los niños invidentes que desplazarse hasta Alicante.

Elche cuenta con un total de 139.000 alumnos matriculados en escuelas infantiles, colegios e institutos. A pesar de los cambios que faltan por hacer para que estas personas se sientan integrados totalmente en la sociedad, Elche es una de las ciudades que más se ha sensibilizado en este aspecto.

La escolarización de todos los niños es un hecho, sin importar las diferencias físicas o psicológicas que puedan existir. La mayoría de los centros ilicitanos están adaptados y cuentan con material y profesionales especializados. Además, algunos colegios e institutos tienen el objetivo único de acoger a alumnos con discapacidades severas. Desde los centros se intenta que no haya ninguna diferencia entre los alumnos y que todos sean tratados de igual forma.

Elche apuesta por la educación para lograr la integración de los más jóvenes, apuesta por la cultura, apuesta por el futuro.

 

Grupo: Ana Belén Ramos, Jonatan Moya, Henar Pérez y Yolanda Sánchez

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