Por una sociedad más justa

Millones de niños, adultos y ancianos en el mundo no pueden, o pudieron, tener la educación que a ellos les gustaría, no pueden practicar el deporte que a ellos más les gusta ni pueden saciarse comiendo todo lo que ellos quieren o desean. En España, cada vez hay más gente pobre, personas que necesitan coger ropa u otras cosas de los contenedores, que comen lo que pueden gracias a la limosna de alguna persona, gente que duerme dentro de las cajas de ahorro en invierno y en un banco de un parque durante el verano. En definitiva, gente que no ha tenido una oportunidad en la vida o que, aun teniéndola, no ha sabido aprovecharla de una forma adecuada.

En Elche, en el barrio de Carrús, hay localizada muchísima gente que lo pasa mal para llegar a fin de mes, otras personas que no tienen un trabajo para mantener a su familia, gente que no puede llevar a un colegio a sus hijos y, en la mayoría de estos casos, hay un denominador común: son personas inmigrantes. Tal vez, por no saber español o por no tener estudios o por ser discriminados por algún tipo de empresa o por no saber relacionarse con el resto de personas, se les ha negado un trabajo para poder sacar adelante las distintas situaciones a las que se enfrentan en la realidad de su vida diaria. Por ello, la fundación Elche Acoge intenta hacer más amena la vida de estas personas.

Situada en El Rincón de las Culturas, calle Arturo Salvetti Pardo 9, la  fundación ilicitana tiene en marcha diversos programas para ayudar  a  los inmigrantes o a cualquier persona que lo necesite, a pesar de  ser  una organización centrada en la ayuda a extranjeros, como así lo  manifiesta el Coordinador de El Rincón de las Culturas, Dimas Vega:  “Hay ciertos servicios que para los españoles no son necesarios. Por  ejemplo, a clases de castellano para adultos es muy raro que un  español  quiera venir, pero estaría invitado a asistir si no sabe leer o  escribir”.  Vega tiene un papel importante dentro de Elche Acoge ya  que dirige la  sede de la fundación, su trabajo consiste en la  formación educativa  tanto de niños como de adultos; ya sea a través  de clases de castellano  o escuela de familia para adultos, o con clases  de repaso escolar, valenciano, inglés o castellano para niños, las de castellano están dirigidas a niños que acaban de llegar al país. También, disponen de un laboratorio de educación no formal que es “donde los niños pequeños aprenden sobre diferentes temáticas y un ciudadano de Elche viene a realizar un taller como voluntario”. Por último, en lo referente a su papel en la zona, Dimas aseguró que actúan como “mediadores” en el barrio para que la convivencia sea eficaz y agradable.

Dimas Vega Fernández, Coordinador de El Rincón de las Culturas/ A. PASCUAL

Dimas Vega Fernández, Coordinador de El Rincón de las Culturas/ A. PASCUAL

 

             Dimas Vega: “Lo que más me ha marcado es que no hay una diferencia real entre las personas, a pesar de las diferencias culturales o religiosas”

La organización Elche Acoge nació como toda ONG hace 20 años en la ciudad ilicitana, empezó como un movimiento voluntario con la idea de ayudar a las personas que vienen de fuera a poder vivir con la suficiente calidad de vida. Como bien explica Vega, poco a poco “se fue profesionalizando como todas las asociaciones en España”.

El Rincón de las Culturas, sede de "Elche Acoge"/ A. PASCUAL

El Rincón de las Culturas, sede de “Elche Acoge”/ A. PASCUAL

Comenzó a ampliar sus servicios y pasó de voluntarios a trabajadores pero “sin perder la esencia del voluntariado”, ya que hay muchos en esta organización. Se intenta dar cobertura a cualquier tipo de necesidad para los inmigrantes: jurídicas, sociales, ayuda psicológica o educativa y, desde hace poco, incluso a que los niños puedan hacer deporte.

Gran parte de la culpa de que la organización ilicitana se haya involucrado en los deportes es de José Molina, Educador y Coordinador del Proyecto Deportivo de la fundación. Desde hace dos años, Elche Acoge está llevando a cabo un proyecto deportivo para que todos y cada uno de los niños puedan hacer deporte aunque tengan problemas económicos o sociales, así lo explica Molina: “Merecen la misma oportunidad que el resto, merecen pertenecer a un equipo, hacer amigos y, además, tienen aptitudes deportivas para ello. Pensamos en hacer el proyecto para niños que se quedan fuera de los clubes por distintos motivos, un proyecto gratuito donde los chavales pudieran jugar”. La demanda del primer año fue enorme y muchos niños se quedaron fuera del equipo de fútbol sala que la fundación formó para los juegos escolares, ya que no podían atender a todos los niños en la categoría de alevín. Vista la demanda y los buenos resultados, ya que el equipo acabó campeón de la liga, al año siguiente crearon tres equipos desde la fundación: un infantil, un cadete y un juvenil. El equipo alevín del año anterior pasó a jugar a fútbol 8 en el Intangco, que fue el primer equipo que firmó un convenio con la organización ilicitana. El primero pero no el último.

José Molina: “A pesar de las malas experiencias, este es un trabajo que tiene muchas más cosas buenas que malas. Cuando ayudas a una persona, tú también recibes una satisfacción a cambio”

Uno de los últimos equipos en sumarse a esta iniciativa ha sido la Peña Raval, con un equipo de fútbol 8 compuesto por jugadores del denominado Plan Acoge. La Peña Raval siempre ha sido un club donde el dinero a pagar de las fichas, equipaciones y demás material deportivo no era excesivo, pero esta vez han querido dar un paso más allá y colaborar con un equipo para ayudar a los niños con escasos recursos económicos. Nacho Andreu, Vicepresidente del club aseguró: “El club no selecciona a los jugadores, firmamos un contrato con Elche Acoge y ellos seleccionan a los niños a través de los criterios que crean oportunos”. Por el momento, los convenios con otras entidades solamente están destinados a categorías inferiores (fútbol 8), por lo que no existen equipos que colaboren con la fundación en categorías como cadete o juvenil.

Sin duda, es una gran ayuda la que ofrece Elche Acoge y las entidades que colaboran con ella para que tanto niños, jóvenes, adultos y ancianos disfruten de la vida y puedan tener una calidad de vida apropiada para el mundo de hoy en día. Por encima del dinero, están las personas y con este tipo de actos, la sociedad cada vez será más justa con todo aquel que tenga problemas culturales, sociales o económicos.

 

 

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