Promesas gratis

 

Educación lanza durante el verano un plan de gratuidad de libros de texto en la Comunidad Valenciana que dos meses después sigue sin cumplir

 

“Volver a empezar otra vez, volver a estrenar zapatos y libros, volver a encontrar los viejos amigos y juntos volver a empezar…“. Fin del verano, la ilusión de los más pequeños se mezcla con la incertidumbre de los que pisan el instituto por primera vez, los nervios de los preuniversitarios y el agobio de los padres que tienen que hacer frente a los gastos correspondientes a la “vuelta al cole” de sus hijos… Desde que estallara la burbuja inmobiliaria todo inminente gasto remite a la temida cuesta de enero. Es cierto que el Estado se pone en marcha cada año con el fin de hacer más llevaderos los gastos escolares mediante becas y planes académicos para respaldar sobre todo, a aquellas familias que viven en constante pendiente… “Los libros de texto serán gratis en toda la Comunidad Valenciana”, La Generalitat lanza una noticia bomba el 1 de septiembre. Oferta que llama mucho la atención y pone a los estudiantes y sobre todo a los padres un poco a favor de las medidas educativas de La Administración valenciana, cada vez más considerada enemiga de los estudiantes, pero… ¿Llegarán a beneficiarse las familias de las ayudas que les prometen?

 

k

Alumna comprando su material escolar en una librería de Elche / Amanda Sánchez

La nueva ley de gratuidad se lanzaba para garantizar que el medio millón de escolares de ESO y primaria de la Comunidad Valenciana tuvieran asegurados los libros de forma gratuita en el curso 2015/2016. Tal como publicaba el Ministerio de Educación, la medida exige un consenso de la Generalitat, con las diputaciones provinciales de Castellón, Alicante y Valencia, los distintos Ayuntamientos y la comunidad educativa que pretenden destinar al proyecto 100 millones de euros financiados a partes iguales; pero la ambigüedad de las condiciones y el tiempo, corren en contra de la Generalitat puesto que muchos dudan de que estas medidas terminen por llevarse a cabo y hasta algunos ayuntamientos han decidido no respaldar al Gobierno valenciano en esta iniciativa. El Ayuntamiento de Torrevieja, en Alicante, recibió numerosas críticas por declinar la propuesta del presidente Ximo Puig. Luis María Pizana, ex concejal de cultura de Torrevieja y Eduardo Dolón ex alcalde actualmente, rechazaron la propuesta de gratuidad porque la consideraban carente de equidad. “Es una ayuda para todos los niños independientemente de la situación socio-económica de cada uno de ellos y nosotros creemos en las ayudas progresivas que fortalecen a quien más lo necesita”, defiende el edil. Aun así, numerosos sectores de la oposición tacharon al PP torrevejense de insensible con las familias más necesitadas. Pizana defendió su decisión alegando que también se trata de una Ley muy mal planteada: “El presidente de la Generalitat ha anunciado un plan que no sabe ni cómo va a desarrollar, pretende comprometer a Administraciones públicas que ni siquiera tienen competencia en materia educativa a que asuman gastos escolares”

Algunas comunidades autónomas como Andalucía o Castilla La Mancha hace años que cuentan con planes que gestionan el gasto cero en libros escolares. María Asunción López Sánchez, profesora en Albacete, asegura que en Castilla La Mancha hace mucho tiempo que se benefician del programa de gratuidad que aún es duda en la Comunidad Valenciana.

¿En qué consiste la nueva ley de gratuidad?

Lo que el Gobierno valenciano anunciaba en el portal web de la Generalitat Valenciana, como gasto cero y en tiempo real, se traduce en una ayuda de 100 euros que los padres podrían cobrar presentando sus facturas en los ayuntamientos. Si terminado el curso escolar los niños donan sus libros en buen estado a los colegios, podrían recibir otros 100 euros más, por lo tanto, según estas condiciones, la gratuidad que promete la Administración no cubriría los gastos totales en el curso que ya ha comenzado sino que se trata más bien de una intención de formar un banco de libros a largo plazo.

Sin título-1

La Generalitat valenciana ha ‘inyectado’, a través de las consellerias de Hacienda y Educación, 9,5 millones de euros al programa de gratuidad de libros. Datos: Ministerio de Educación / Amanda Sánchez

 

 

 

La Profesora María Ascensión defiende a toda costa la idea del banco de libros asegurando que “son necesarios” para favorecer a las familias sin posibles económicos. Hasta el sector que más perjudicado podría verse ante esta medida respalda la creación del banco. “Como librera me perjudica porque voy a vender menos libros; pero como madre estoy de acuerdo porque se trata de un gran gasto económico” afirma Mar Medina, propietaria de la librería La Mar de Còpies de Elche

Realidad de una promesa

Un mes después del inicio del curso escolar, muchos municipios valencianos siguen sin saber si sus ayuntamientos gestionarán o no esta ayuda porque “la Consellería de Educación, todavía no ha publicado la Resolución por la que se declare la gratuidad de los libros”, asegura la jefa del departamento de Educación en el Ayuntamiento de Elche, Fina García Sansano. Y casi dos meses después de lanzar la propuesta, no hay normativa vigente. Esta situación está causando un gran malestar entre los padres de niños en edad escolar. Además, sectores que trabajan con el material escolar como son papelerías o editoriales de libros también se están viendo perjudicadas ante esta situación de desinformación. cita“Los padres no saben cómo deben presentar las facturas ni dónde, desconocen si deben ser de carácter nominativo o no, además hay padres que compran los libros por separado y no se ha aclarado si debe estar todo en la misma cuenta por lo que todas estas dudas causan mucho desasosiego y a los negocios nos vuelven locos”, afirma María del Mar Medina. La librera denuncia que el Gobierno valenciano está haciendo “publicidad engañosa” porque ha ofrecido una ayuda todavía “inviable”. El concejal de Torrevieja, Luis María Pizana apuntaba que la Generalitat solo se haría cargo de uno de cada tres libros, que además deben pagar las familias por lo que no es correcto hablar de gratuidad, porque la ayuda no es total como se ofrece. La propietaria de La Mar de Còpies asegura que ante la mala situación económica, algunos padres se reúnen para comprar directamente a las editoriales y ahorrarse un pequeño margen económico: “hay asociaciones de padres que se organizan para comprar los libros directamente a las editoriales y contra eso no podemos competir los empresarios” afirma Medina. Esta iniciativa no se trata de nada más que una competencia desleal contra las papelerías.

IMG_3636

Las familias de la Comunidad Valenciana gastan una media de 716 euros por niño entre libros, uniforme y material escolar según un informe de la Asociación de amas de casa y consumidores TYRIUS / Amanda Sánchez

 

¿Se trata de una medida justa?

Otro punto polémico es el reparto de la ayuda. La Generalitat ofrece este plan a todos los niños en edad escolar de primaria y secundaria pertenezcan a colegios concertados o públicos. Esto ya ha creado debates que van más allá de la puerta del colegio. La profesora López se muestra tajante con su postura: “me parece una ayuda totalmente injusta, estoy de acuerdo en que se favorezca al más necesitado y hay familias que pueden hacerse cargo del gasto que supone el material escolar”.

Como docente asegura que hay otros ámbitos de la docencia más importantes en los que invertir el dinero público: “Educación debería destinar ese dinero a reforzar las ayudas de quien las necesita con más urgencia o contratar personal docente que hace muchísima falta y me parece más justo”.

 

María Ascensión López, profesora de primaria: “Educación debería contratar profesores antes de dar becas a quien puede pagarse los libros”

 

Justa o no, según La Constitución española, lo único justo por derecho es que todo menor debe recibir una educación con unas condiciones propicias y dignas que le asegure un futuro dentro de una sociedad cada vez más endeudada. Aunque la política crea que actúa correctamente, las ayudas que se lanzan son bienvenidas, pero la sensación del pueblo es que llegan tarde y mal, por lo que todavía hay sectores que aseguran que la Generalitat ha ofrecido papel mojado.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *