Suspenso en reciclaje

En Elche se recicla alrededor de 6 kilos de residuos al año por habitante, por debajo de los 8,4 de media de la Comunidad Valenciana

España es uno de los países de la Unión Europea que más está avanzando en materia de reciclaje. Desde 1998, las toneladas de residuos por habitante recogidas del país no paran de crecer, al igual que el porcentaje de residuos que finalmente se consiguen reciclar. Según Ecoembes, empresa encargada del tratamiento de plástico y del papel, en 2015 se reciclaron un total de 1.300.339 toneladas de residuos en España, de las que se pudo reutilizar el 74,8%. En cuanto al cristal, Ecovidrio estima que se recogieron 724.657 toneladas, de las que se reciclaron más del 70%.

En este contexto, según los datos que maneja el Ayuntamiento, la situación en Elche no se corresponde con los buenos resultados a nivel estatal. Las cifras alertan de que los ilicitanos reciclan 6 kilos al año, muy por debajo de la media autonómica de 8,4, según publicó en exclusiva el diario Información. Asimismo, el informe anual de Ecoembes refleja que la Comunidad Valenciana es la segunda autonomía que menos plástico recicla – tan solo Canarias está por debajo – y la undécima en cuanto a reciclado de papel. Es decir, la media de reciclaje en Elche es aún más baja que la de una de las comunidades en las que menos se recicla.

Para el edil de limpieza del Ayuntamiento ilicitano, el socialista Héctor Díez, estos datos no reflejan un problema de concienciación de la sociedad ilicitana, sino que sitúa como principal causa las deficiencias en la red de islas de reciclado – término empleado para referirse a las zonas donde existen contenedores de reciclaje-. “Vivimos en una ciudad con un término municipal muy peculiar. Según el último censo, 40.000 habitantes ilicitanos no viven en el casco urbano, sino que habitan en las pedanías y también en multitud de casas diseminadas”, explica Díez. “Con estas circunstancias, no todo el mundo puede tener una isla de reciclado en la puerta de su casa”, comenta.

El Ayuntamiento de Elche ha firmado un nuevo convenio con Ecoembres para disponer de 109 contenedores de reciclado más.

Sin embargo, el gobierno ilicitano ya ha comenzado a tomar medidas al respecto. El mismo día que se conocía esta noticia, Héctor Díez presentaba un nuevo convenio que había firmado el Ayuntamiento con Ecoembes para disponer de 69 nuevos contenedores de envases y 40 más para reciclar papel y cartón. “Somos conscientes de que si queremos que la gente recicle, tiene que tener un contenedor como mucho a 20 metros de su casa. Si le dices que tiene que hacer 1km en coche para reciclar no va a hacerlo”, afirma Héctor Díez.  “Desde la concejalía estamos trabajando para tratar de situar estos 109 contenedores nuevos en puntos estratégicos de las pedanías que cuentan con núcleos rurales. Vamos a ver si así, poco a poco, conseguimos mejorar las cifras”, explica el edil de limpieza.

Por otro lado, Héctor Díez también apunta otros factores que pueden influir en que las cifras de reciclado sean menores. Por ejemplo, en cuanto al vidrio, el concejal de limpieza apunta la influencia del sector turístico. “Al utilizarse como estándar la media de kilos reciclados por habitante, que las ciudades sean más turísticas implica que tengan mayor cantidad de envases de vidrio que se consumen en la hostelería y la restauración, y por ello más kilos que se reciclan de media”, explica Díez. “Y Elche es una ciudad menos turística que Valencia, Alicante o Benidorm”, sentencia.

No obstante, algunos habitantes ilicitanos apuntan otras razones para no reciclar, como una serie de rumores sobre el proceso. Uno de los más extendidos es que los residuos de los contenedores de reciclaje y de basura orgánica se juntan dentro de los camiones de recogida y, por lo tanto, no sirve de nada separarlos en casa y tirarlos en su correspondiente contenedor. En este sentido, Nieves Rey, directora de comunicación y marketing de Ecoembes, asegura que estas prácticas están totalmente fuera del reglamento y que en algunos casos son las empresas o los propios ayuntamientos los que se saltan las normas, pero estas situaciones son aisladas. Miquel Celda, director de la planta de residuos sólidos urbanos (RSU) situada en el término de Elche, y Juan Romero, miembro del consorcio que la gestiona, explican que, aunque alguien pueda ver cómo el mismo camión vacía los contenedores, se hace en compartimentos separados del vehículo de forma que en ningún momento las cargas puedan mezclarse.

Los materiales reciclables que se vierten de forma errónea en el contenedor gris son separados manualmente en las plantas de tratamiento

En las plantas de residuos se trata por separado en todo momento los restos del contenedor gris y los el amarillo. Asimismo, los envases que erróneamente vienen en el contenedor gris son separados. “Si sacamos un brik de la basura va al reciclaje, y si lo sacamos del contenedor amarillo también, pero están separados en todo momento porque la calidad no es la misma y Ecoembes nos lo paga de manera diferente”, explica Juan Romero. “La importancia de que la gente separe es que el porcentaje de recuperación cuando se hace es muy superior. Si tiras un envase de plástico o algo de papel en un contendor gris la posibilidad de que se recupere es mucho menor que si lo tiras en los de reciclado. Por ejemplo, el papel se puede manchar de aceite y quedar inutilizable”, asegura Miquel Celda.

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Los operarios de las plantas separan manualmente los residuos por tipo de material / Víctor Martínez

Para la asociación cultural Margalló, un colectivo de la ciudad ilicitana suscrito a Ecologistas en acción, todos estos rumores son provocados por falta de información. Sin embargo, Juan Romero afirma que no es así. “Toda la información está publicada y la mayoría de plantas están abiertas a cualquier visita”, asegura.

En lo que sí coinciden Margalló y los gestores de la planta de residuos es en apuntar que los mitos son, en realidad, algo que se utiliza como una excusa. “Reciclar supone un esfuerzo, no sólo de separar sino también porque a veces no tienes la facilidad de tener un contenedor cerca y te toca ir a buscarlo. Así que estos bulos se utilizan como la excusa perfecta para no hacerlo”, asegura Sebastiá Madrigal, miembro de Margalló. Por su parte, Juan Romero afirma que los ciudadanos en general no conocen la información porque en muchos casos tampoco les interesa, no porque no sea pública.

Una nueva ley con polémica

La Comunidad Valenciana no se está quedando de brazos cruzados y está buscando iniciativas para aumentar su contribución a la reutilización de envases en España. El gobierno del Consell liderado por Ximo Puig ha anunciado su intención de sustituir el sistema actual, el de gestión integrada (SIG), por el de devolución y retorno (SDDR), que consiste en que el ciudadano paga un canon por cada envase de un solo uso y esa cantidad se le retorna cuando los devuelve al establecimiento para su reciclado. Este nuevo sistema se instauraría tan solo para algunos materiales, conviviendo así GIT Y SDDR de forma paralela.

El sistema SDDR tiene un gran éxito en las regiones europeas líderes en materia de reciclaje, como los países escandinavos o Alemania, y es una reivindicación de muchos colectivos ecologistas. Sin embargo, la intención del Consell no ha sido bien recibida por algunos sectores que abogan por el SIG. De hecho, la principal voz que se ha mostrado disconforme la propia empresa Ecoembes.

Tanto los ecologistas de Elche como Héctor Díez sí que se muestran favorables a la introducción de este sistema. “Creo que es una manera de darle valor a los envases y puede ser positivo”, asegura el concejal de limpieza ilicitano. “Si le vamos a dar a cada lata o brick un valor de 5 o 10 céntimos tal vez puede hacer que la gente prefiera reciclarlo, y llevarse a lo largo del año 4, 5 o 10 euros, que tirarlo a la basura”, explica Héctor Díez.

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Las plantas de tratamiento compactan los residuos en bloques según el tipo de material, y estos son recogidos por los recicladores / Víctor Martínez

Mariló Antón, ecologista de Margalló, afirma: “Aunque lamentablemente se tenga que llegar a utilizar el dinero como incentivo, puede ser una forma de aumentar el reciclaje”.

Sin embargo, los responsables de la planta de RSU no se muestran tan optimistas. “no somos nosotros los que tenemos que decidir, pero creemos que puede ser un poco complicado la convivencia de los dos sistemas”, asegura Miquel Celda. “Es que hay experiencias de todo tipo en el mundo. Hay defensores, detractores… La evolución sobre si se reciclaría más o menos habría que verla con tiempo”, comenta Juan Romero.

A pesar de todo, Ecoembes se muestra satisfecha en general con el reciclado en España, y su directora de comunicación y marketing resta importancia a las diferencias entre las comunidades autónomas. “Hay zonas donde se recicla más, ya sea porque llevamos más tiempo o porque el ciudadano está más comprometido, y en otras zonas vamos un poquito más despacio. Pero cada vez las diferencias son menores”, comenta Nieves Rey. “Al final, lo que nosotros queremos resaltar es que más de 220 mil toneladas no fueron al vertedero en la Comunidad Valenciana el pasado año”, sentencia.

Asimismo, Rey manda un mensaje a los ciudadanos: “Queremos insistir en que es importante su labor porque, además de un gesto con la ecología, lo es con la limpieza de su ciudad”. Y en la misma línea se pronuncia el edil de limpieza ilicitano, Héctor Díez: “Reciclar no es solo por el medio ambiente, que está claro que es lo más importante, sino que también es positivo para la ciudad porque son ingresos para las arcas municipales”. Y añade: “Luego ese dinero se puede reinvertir en asuntos sociales o de empleo”.

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