¡Run boy, run!

Pistoletazo de salida de la pasada maratón de Valencia / Judith Alcalá

Pistoletazo de salida de la pasada maratón de Valencia / Judith Alcalá

Eso decían los Woodkid en una canción hace apenas dos años, cuando esto de correr ya se había convertido en un fenómeno social. Sólo hace falta salir a la calle. Casi a cualquier hora. Están los madrugadores que ya se ponen las zapatillas desde primera hora de la mañana y que sacrifican alguna hora de sueño para correr; también están los que prefieren dejar a un lado el sofá y la siesta para entrenar a mediodía; y para el final del día encontramos a los que prefieren sacudirse el estrés de las obligaciones cuando cae el sol y prefieren irse a dormir después de unos kilómetros de evasión.

Pero el actual running no viene de ahora. Hace años, antes de convertirse en un deporte tan masificado, se le llamaba footing. Y esto de correr por correr sin nadie que te persiga comenzó en la década de los años 60, cuando los cardiólogos se pusieron de acuerdo para recomendar la carrera lenta como una terapia contra las cardiopatías. Poco después, en 1970, se celebra la primera Maratón de Nueva York, actualmente una de las más populares del mundo y premio Príncipe de Asturias de los Deportes 2014. Desde la primera edición hasta la última, ha habido 54.873 corredores de diferencia, desde los 127 de 1970 hasta los 55.000 de la última edición de este año.

A partir de los años 70, el running ha tenido diferentes etapas, con sus altos y sus bajos, hasta llegar a la eclosión actual. Los motivos de este crecimiento son varios; desde que es un deporte relativamente barato y uno de los mejores para mantenerse en forma, hasta la envidia que genera que tus amigos no paren de compartir sus grandes gestas en las redes sociales y uno no quiera ser menos. Así lo confirma el antropólogo Jordi Ferrús, que afirma que “el hecho de demostrar a los demás los kilómetros que hemos hecho tiene un componente de exhibicionismo y egocentrismo”.

Actualmente, todos los fines de semana se pueden encontrar a dos pasos de tu casa decenas de carreras populares en las que participar. Desde las más cortas que suelen rondar los 5 kilómetros, hasta los maratones, carreras un poco más exclusivas debido a sus 42 kilómetros de distancia y sacrificada preparación. Aunque para los que no se atrevan aún a iniciarse en la distancia de Filípides, existen las medias maratones, que han experimentado un gran crecimiento en los últimos años. Y en Elche está la más antigua del mundo.

Así es que si quieren comenzar a correr, sólo tienen que comprarse unas zapatillas adecuadas, ropa deportiva y salir a la calle. Para Pedro Antonio Esteso, atleta profesional, lo recomendable es “llevar una pauta progresiva, no dejarse llevar por el ímpetu, sino por la preparación y dejarse guiar por alguien especializado”. Para él, que lleva el running en la sangre, es una moda que “ha llegado para quedarse”. Lo contrario a Jordi Ferrús, que piensa que “pasará, como pasó la moda del aeróbic o el pilates”.