Un ejemplo de los recortes en la educación pública española

Aunque ya no vemos manifestaciones en contra de los recortes en la educación pública española en telediarios o periódicos estos no han parado, siguen ahí, pero parece que ya nos hemos acostumbrado a ellos. A través de este reportaje vamos a ver de cerca, como puede afectar la crisis a nuestro centro educativo más cercano. Nos dicen datos y más datos a nivel estatal o provincial, pero ¿Y qué pasa con nuestro el Instituto de nuestro pueblo o nuestra ciudad? Nos quedamos con un caso muy concreto, el del Instituto de Educación Secundaria Antonio Serna de Albatera.
En este centro estudian alrededor de 800 alumnos entre secundaria, bachillerato y formación profesional y tiene a unos 200 funcionarios de personal docente. Esta plantilla se ha visto recortada, han tenido que prescindir de siete personas. Pero los que quedan han visto como aumentaba su jornada laboral, de 18 horas semanales ahora tienen 20 horas de clases, sin contar las horas de preparación de exámenes y materia. Pero también deben hacerse cargo de más alumnos, el ratio de alumnos por clase ha pasado de 30 a 40 en caso de bachillerato y de 30 a 37 en la ESO, aunque el Antonio Serna ha decidido que no van a pasar de los 35 alumnos por clase en ningún caso.
El descontento entre profesorado, alumnos y padres es evidente. Sus horas aumentas y su salario baja cada vez más. Pedro Alcaraz, el director nos contaba que el poder adquisitivo de los funcionarios ha bajado, que no perciben pagas extraordinarias y que su situación tampoco es fácil. “Ahora todo el mundo valora a los funcionarios porque tenemos un sueldo fijo, pero hace unos años nadie quería ser funcionario porque en otros trabajos se ganaba mucho más” comentaba. Sin embargo tanto los padres como el director del centro nos transmiten que los profesores son unos grandes profesionales, porque a pesar de todo su profesionalidad sigue intachable, ya que consideran que la crisis y los recortes no deben afectar más a los alumnos, ellos no deben pagar lo que otros hacen mal, así que se quejan en manifestaciones, concentraciones y acudiendo a cada huelga convocada, pero no en clase. Con los alumnos todo sigue igual.
El número de alumnos no ha disminuido sino que ha aumentado, sobre todo en los módulos y grados de formación profesional. Con la crisis la gente vuelve a estudiar, y los jóvenes saben que la única salida es una buena formación. Se ha notado un cambio respecto a la inmigración, muchos alumnos latinoamericanos han vuelto a sus países y sin embargo ahora se dan de alta alumnos que emigran desde otras partes de España.
En el centro el curso pasado se organizaron concentraciones en el patio antes de comenzar las clases para protestar por esta situación, se ha participado en todos los actos de lucha y manifestaciones, pero en el funcionamiento del centro pocas cosas han cambiado. Únicamente suspendieron en 2013 las Jornadas Escolares que se organizan cada año y tienen una duración de dos días, en las que las clases se suspenden y los departamentos y profesores preparan actividades destinadas a los alumnos, como talleres de cocina, de ciencia y concursos de paellas, videojuegos o baile. Con la ayuda de los padres y los alumnos se ha vuelto a organizar, porque a pesar de la situación consideran que no se puede dejar de disfrutar y vivir algo tan simbólico para el Instituto como son estas jornadas anuales.
Desde la directiva se acordó no recortar en gastos de excursiones y otras actividades extraescolares, siempre contando con el apoyo de la Asociación de Padres y Madres, pero si antes acudían a una excursión 50 niños, ahora nos dicen solo van 30. Por eso intentan organizar cosas asequibles a la mayoría. Sin embargo, siguen con los intercambios de estudiantes a Suiza y Eslovenia, porque consideran que es algo muy arraigado en el centro y porque cuentan con el respaldo de los alumnos ya que siguen acudiendo a estas iniciativas. El año pasado 25 alumnos se fueron a Liubliana (Eslovenia) con este proyecto, que además cuenta con la ayuda económica del AMPA que ayuda a todos sus socios con 50 euros para los gastos del viaje. Estas actividades son imprescindibles, porque ha costado mucho poder asentarlas y no están dispuestos a dejar de hacerlas. En suiza los alumnos están 10 días practicando francés y en Eslovenia pasan una semana practicando inglés, también fomentan la amistad y la unión con gente de otros países e incluso culturas diferentes. Al final esto es un recuerdo para toda la vida.
Desde el AMPA se quejan que solo son 235 socios, y únicamente nueve padres forman la directiva. Piden más implicación por parte de los padres y también de los alumnos, son una asociación que no se lucra, al contrario, ponen todo de su parte por el beneficio de los alumnos por solo 15 euros al año, si luego te descuentan 50 de los intercambios, ya te sale bastante rentable. Además esta asociación proporciona al Instituto una línea ADSL para que todos los alumnos tengan WIFI, han creado un banco de libros, subvenciona el autobús que lleva a los alumnos que se presentan a selectividad y paga todos los costes de la gala de graduación y fin de curso.
Este es un pequeño ejemplo de una situación que nos afecta a todos, por suerte para el Instituto Antonio Serna, han contado con la implicación de todos los que forman parte de el para que algo tan grande como la crisis y los recortes en la educación pública española no afecten demasiado a su centro y sobre todo proteger a los estudiantes que se forman en sus aulas.

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