Un paso más hacia el mundo laboral

Todo el mundo merece una educación. Tras una trayectoria escolar, muchas personas se quedan sin la oportunidad de seguir formándose un futuro. Personas que se quedan sin la posibilidad de trabajar, a veces, simplemente por el hecho de necesitar una educación especial. Aquellos que no tienen posibilidad de seguir formándose, los padres tienen que acudir a asociaciones y talleres ocupacionales para conseguir algún apoyo. Gracias a los cambios, estas personas con necesidades específicas tienen una oportunidad de aprender un oficio y lanzarse al mundo laboral.

La Consejería de Educación de Castilla-La Mancha ha publicado diez proyectos de IES LEONARDO DA VINCIFormación Profesional Básica adaptada a alumnos con necesidades específicas permanentes en Albacete, Ciudad Real y Toledo, tres de los cuales han sido concedidos a tres centros de la capital albaceteña. Se trata de los institutos Leonardo Da Vinci y Andrés Vandelvira y del colegio público Eloy Camino. Estos nuevos ciclos sustituyen a lo que antes se conocía como  programas de Inclusión Laboral.

Los programas de Formación Profesional adaptada a alumnos con necesidades educativas específicas se ofertan con dos modalidades. Una modalidad “adaptada” centrada en formación  cultural y  social de los alumnos, es decir, con esto quieren que se incorporen al mundo laboral o incluso retomar su formación.  Y una modalidad “especial”, para que los jóvenes puedan acceder a un puesto de trabajo con autonomía suficiente, independientemente de la discapacidad que presenten. Con esto se pretende una autonomía y un desarrollo personal, físico y psicosocial de los alumnos, para que puedan sacar su lado emprendedor y trabajador.

“Son niños muy trabajadores y la experiencia es muy bonita”

Al igual que cualquier módulo de Formación Profesional, estos ciclos están divididos en áreas teórico-prácticas. Tienen el objetivo de adquirir determinadas habilidades tanto personales como sociales y, sobre todo, profesionales. En las horas teóricas no solo se les enseña lo relacionado con el módulo, sino también, se les da clases de Lengua, Matemáticas, se les enseña también a relacionarse con otras personas, es decir, se les imponen asignaturas básicas para reforzar una base esencial. En las prácticas, ponen en marcha los conocimientos adquiridos en la teoría, les enseñan el oficio para el que están estudiando, donde luego más tarde, al final del módulo, harán las prácticas con una empresa y demostrarán los conocimientos adquiridos durante el curso.

Al finalizar el módulo, tras acabar todas las horas de teoría y haber hecho sus respectivas prácticas, cuando  superan ambas cosas, los alumnos reciben un certificado con las cualidades adquiridas, es decir, su título graduado de Formación Profesional. “Son niños bastante trabajadores, en nuestro centro es nueva la experiencia y la verdad que es muy bonita”, declara María Dolores Artigao, orientadora del IES Andrés Vandelvira.

El instituto Leonardo Da Vinci imparte el ciclo de “Electricidad y electrónica”, mientras que en el Andrés Vandelvira el ciclo impartido es de “Servicios administrativos” y en el colegio Eloy CTALLER IES LEONARDO DA VINCIamino de “Agrojardinería y composiciones florales”. La elección del ciclo impartido en cada centro se debe a la familia profesional que pertenezcan los cursos que se enseñan en ese lugar, es decir, en relación a los módulos que se imparten en el centro, se elige cual se puede adaptar más a estas personas.

Cabe destacar el caso del colegio Eloy Camino, ya que se trata de un centro de educación especial para niños autistas y es la primera vez que incorpora un ciclo de Formación Profesional. Eligieron este ciclo ya que disponen de las instalaciones necesarias para que los alumnos demuestren sus conocimientos, también porque piensan que es un sector en el que pueden encontrar un puesto de trabajo con más facilidad. Miriam Izquierdo, orientadora del centro, asegura que están muy ilusionados con este proyecto. “Se trata de algo muy importante porque supone un paso más en el mundo laboral”, a lo que añadió que “sirve para abrir el centro a toda comunidad educativa, ahora pueden venir estudiantes de otros centros”.

A petición de las personas interesadas, la Comisión de la Delegación de Escolarización es quien escolariza a los alumnos y les dice en qué centro pueden estudiar. “Siguiendo un protocolo y viendo la idoneidad de la propuesta de los alumnos, la Delegación va escolarizando a estos chicos en los sitios donde se les puede dar esta alternativa”, explica Nuria Martínez, orientadora del IES Leonardo Da  Vinci.

Los familiares están bastante agradecidos con este tipo de proyectos

Tanto en el colegio especial Eloy Camino como en el instituto Andrés Vandelvira es nueva este tipo de formación adaptada. Por  parte del colegio ya tenían experiencia en tratamiento con alumnos que necesitaban una educación especial, pero no en una Formación Profesional. Por el contrario, el instituto Andrés Vandelvira tenía experiencia en Formación Profesional pero no en enseñanza a alumnos con educación especial adaptada. Por su parte, el centro Leonardo Da Vinci ya presentaba experiencia en este tipo de proyectos, puesto que antes impartía lo que se conocía como programa de Inserción Laboral.

Al tratarse de personas que necesitan un apoyo esencial a la hora de aprender, el centro tiene que adaptarse a ellos. El personal que enseña a estas personas es muy importante, por lo que en muchas ocasiones hay que adaptarlo a la situación. Normalmente las clases suelen ser impartidas por los profesores que ya había en el centro y que enseñan a los demás módulos, pero sobre todo, también son impartidas por orientadores, psicólogos y pedagogos terapéuticos, entre otros. Suele tratarse de personal especializado en el tratamiento y enseñanza de este tipo de personas.

Los familiares de estas personas, en especial los padres, están bastante agradecidos con este tipo de proyectos. Ya que así sus hijos, a pesar de tener el impedimento de no tener las mismas facilidades y oportunidades que cualquier otra persona, pueden aprender un oficio. También si no hubiera este tipo de proyectos y ayudas, los padres tienen que acudir a centros y no siempre consiguen ayuda.

Ahora aquellas personas con una educación especial que terminan su trayectoria escolar y no tienen posibilidad de seguir cursando, pueden hacerlo, pueden formarse un futuro, y lo más importante, pueden llegar a trabajar.

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