Una España más ecológica

Las tendencias hacia el consumo naturista, vegetariano, orgánico y la defensa de los animales es cada vez más común.

Los hábitos saludables y el consumo ético le a llevado al comprador a concienciarse y asimilar que tiene que pagar un poco más por los productos amigables con el entorno, tal como asegura Francesc Magua, fundador de Vesica Piscis Footwear. La acción por proteger nuestro entorno viene de décadas atrás, más exacto desde 1944 con Donald Watson, fundador de la primera sociedad vegana del mundo.

La falta de información sobre el sector ecológico no ha sido un impedimento para su crecimiento. Se estima que hay un total de 15,8 millones de hectáreas gestionadas a nivel mundial; un tercio de esta se encuentra en Oceanía y otro tercio en Europa, según un Estudio de la Universidad de Navarra.

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La Comunidad autónoma con más hectáreas de agricultura ecológica es Andalucía, situándose con 784067 ha /Blog Oficial de la Escuela Mercantil

“Hay muchos aditivos en los productos industriales que no entendemos por qué están permitidos”, exclamó Juan Carlos Bresol, responsable de la Asociación RESET. El abuso de los productos industriales induce a graves enfermedades como riesgos cardiovasculares, osteoporosis, diabetes y muchas más.

El sector textil viste la economía española y diseña un tejido productivo que hila más allá de nuestras fronteras. En la elaboración de las prendas y calzados del sector se hace uso de una gran cantidad de agua.  Materiales  como el algodón convencional, con un consumo del 25% de los pesticidas, puede llevar a una gran repercusión a nivel medio ambiental y social. Aunque las cifras de consumo en España aún están lejos de otros países europeos, se puede observar un cambio de tendencia y una gran capacidad de crecimiento. Mientras que en 2010 los españoles gastaban 19 euros por persona en productos ecológicos, en 2011 fueron 21 euros; lo que supone un incremento superior al 10%, según el Estudio de la Universidad de Navarra. Y no solo eso, el 35% de los alimentos orgánicos que se consumen en toda Europa proceden de nuestro país. Tal es la demanda exterior que el 75% de la producción ecológica española se destina a la exportación.

Gracias a la aparición, cada vez más, de los restaurantes ecológicos y veganos la cesta española ha ido cambiando.  Según un artículo en el The Guardían, en los últimos años se han duplicado los restaurantes vegetarianos y veganos. Un índice que refleja el cambio de hábitos alimenticios de la población hispana. El sector de alimentos es hasta ahora el más robusto y explorado, con restaurantes y productos. Le siguen los artículos de cuidado personal, calzado, prendas básicas, accesorios, cursos y talleres de cocina y de cultivos de vegetales.

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Calzado hecho a base de materiales reciclados de la empresa Visica Piscis Footwear / Alexandra Dini

El inicio del camino está pero aún queda por mejorar ya que se sigue comprando de “manera compulsiva” de acuerdo con Francesc Magua. El dueño de Vesica Piscis Footwear resalta que. También asegura que en un momento determinado llegará ser insostenible ya que los recursos naturales no durarán para siempre.

“la economía predominante  de nuestro país es una economía lineal que se extrae, se diseña sin pensar en ningún otra cosa, es decir, se produce, se utiliza y se tira”- Francesc Magua

La mayoría de los negocios y asociaciones ecológicas están consiguiendo concienciar cada vez más sobre la realidad de los recursos fósiles.  Una de ellas es la que hemos nombrado arriba. Vesica Piscis Footwear es una empresa de calzado con un paradigma distinto al predominante cuyo objetivo es de mirar más el fondo del producto y no tanto la forma como hace el resto del comercio. “La media de un zapato que utilice materiales reciclados son un ahorro de unos 1500 litros de agua”, destaca Francesc Magua. También enfatiza que es posible un comercio sin utilizar animales pero es complicado llevarlo a cabo ya que hay muchos intereses por el medio. Pero “no se trata de luchar” contra ellos sino “ofrecer alternativas para gente que tiene una conciencia distinta a la que predomina”, asegura.

Con el paso del tiempo, hay cada vez más adeptos que quieren dejar de lado el mal consumo y optar por una economía más circular, es decir, que el material empleado se pueda reutilizar. El Informe del perfil del consumidor ecológico apunta que la preocupación por la salud es el primer motivo, tanto para iniciarse en el consumo de alimentos ecológicos, como para continuar con el mismo. La Asociación RESET es un grupo de consumo responsable que se encarga de proporcionar productos fieles a un precio más accesible. El promotor de la fundación  resalta que el consumo saludable debería de estar al alcance de todo el mundo. Y no solo eso, Juan Carlos Brelos apoya que debería de haber “un grupo de consumo responsable en cada barrio”. La agrupación contribuye con Bioka, una central coordinadora de Alicante que guía la compra de todas las pequeñas entidades ecológicas.

María Calvillo

La socia de RESET, Maria Calvillo Herrey, buscando productos para una de sus clientes / Alexandra Dini

Pese a que la evolución industrial ha hecho más cómoda la vida humana también la ha empeorado. María Calvillo Herrey, socia de RESET, apunta que “antes se consumía más verdura de campo y era más sano, y no tan industrial” como pasa hoy en día. Con la subida del IVA y con la bajada de sueldo de los últimos años, muchos no se permite comprar productos verdes o ecológicos pero, aún así, los consumidores adquieren este tipo de productos de forma ocasional y habitual. La crisis económica ha sido un punto a favor para los negocios ya que han tenido que innovar y arriesgar. Es más, para muchos se está convirtiendo en un modo de profundizar en su compromiso con el medio ambiente. Ecovegan Happy es uno de los proyectos que han apostado por el consumo responsable. Empezó de manera online trasportando sus pedidos vía bicicleta o motocicleta, pero desde julio monto su bar-tapa vegano.

“Hubo un momento en  el que no me iba a dejar la cocina pero empecé a investigar y a coincidir con gente de la edad vegana, probé un poco y me gusto”- Adán, socio de Ecovegan Happy

Distribuidoras como Alcampo  introdujo hace diez años este tipo de alimentos y, en la actualidad, cuenta con 600 de estos productos, dentro de una oferta global de 50.000 referencias.

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