Una mancha infantil

Las asociaciones educativas privadas sufren la pérdida de puestos de trabajo tras la implantación de aulas para niños de primer ciclo en colegios públicos

“Es inapropiado. Este proyecto ha afectado a muchos centros, y si se abusa de ello, afectaría a más de 700 privados, además de guarderías, y unas 7.000 personas perderían su puesto de trabajo.” Así muestra Carmen Badal, presidenta de la Asociación de Escuelas Infantiles de la Comunitat, su preocupación ante la instalación de aulas para niños de dos años en escuelas públicas, algo nunca visto a nivel europeo, donde el servicio educativo para los más pequeños se presta, sobre todo, en centros específicos que acogen dos etapas diferenciadas.

El Consell plantea para este curso escolar un nuevo sistema de educación para los niños y niñas de dos años, basado en la instalación de aulas en colegios públicos para ellos. Un sistema que “conseguiría la gratuidad plena de la educación” según María José Espuch, concejala de Educación en Alicante. Para Carmen Badal, el Gobierno puso en marcha esta iniciativa por cuestiones ideológicas, una lucha nacida por desacuerdos entre partidos sin tener en cuenta las consecuencias negativas que pueden sufrir miles de empresas, y sobre todo de la cantidad de educadores que pueden perder su trabajo.

Carmen Badal, presidenta de ADEIV

Carmen Badal, presidenta de ADEIV

Pero para su asociación ADEIV y todo su equipo de profesionales especializados en la educación dirigida a bebés, lo más importante son las secuelas que puede causar el hecho de que un niño de dos años comparta sitios comunes con los alumnos de Educación Infantil y su sistema educativo tradicional. “Un niño menor de 3 años necesita atenciones y servicios especiales, preparadas para el descanso, la higiene, alimentación, recreo, mobiliario…y hoy por hoy estos colegios no están preparados”, afirma la presidenta, quien además asegura que a nivel pedagógico no es nada aconsejable, ya que estos niños tan pequeños necesitan una educación especial  más familiar, y necesitan servicios extras y horarios más amplios de los que posiblemente un colegio público español no disponga en estos momentos.

Alicante contará con 13 centros que instalarán mobiliario y material escolar para los niños de 2 años

33 centros en toda la Comunitat Valenciana, pero solo trece van a ser las escuelas alicantinas que instalarán nuevo espacio, mobiliario y material escolar para los niños de 2 años que se matriculen este curso.

Niña de dos años dibujando en el CEIP Mora Puchol

Niña de dos años dibujando en el CEIP Mora Puchol

El Mora Puchol, dirigido por María José Fontela del Rey, es uno de ellos. La directora aceptó que su centro formara parte del plan  basado en añadir un pequeño hueco en las aulas públicas para alumnos menores de tres años. “Desde un principio supimos que no sería fácil, que habrían muchos inconvenientes, y nos daba miedo no recibir las ayudas suficientes para llevar todo esto a cabo. Además, ha sido muy rápido e incluso puede que precipitado, y la demanda ha sido enorme, lo cual ha supuesto un superávit de matriculados y una falta de espacio”. Pero para este centro y posiblemente para el resto que colabora con este plan, todo sea por el derecho a una “educación gratuita y de calidad”, idea que no comparte ADEIV, quien lucha por la libertad de elección de centros educativos. “Lo privado también puede ser gratis, y la Asociación reivindica la gratuidad de la educación y la enseñanza. Entendemos que puesto que hay ya toda una red de educación infantil de mucha calidad en la Comunitat, con especialistas que entienden lo que es un niño de 0 a 3 años y con centros adecuados a ellos, es inútil que se haga este proyecto piloto y se gaste dinero en ello. Deberían de destinarlo a subvencionar las plazas de los centros privados y que haya libertad de elección de centro, ya que cada padre querrá un tipo de educación diferente para sus hijos”.

La puesta en marcha del plan del Consell supondrá la contratación de dos profesionales por aula de niños de 2 años

La puesta en marcha del plan del Consell, además, supondrá la contratación de más personal docente, concretamente a dos profesionales más por aula. Lo que se busca así es que cada una de las clases de 2 años esté atendida por un docente con la titulación de maestro de Educación Infantil y un técnico superior de Educación Infantil (FP) para ayudar tanto a esta clase como a aquellas de ciclos superiores que necesiten refuerzo. Para la contratación de maestros, Educación recurrirá a la bolsa de interinos. En el caso de los educadores, habrá que crear una bolsa extraordinaria para su contratación, algo que para María José Espuch y toda la Concejalía alicantina de Educación supone un aumento de puestos de trabajo, calculando aproximadamente 2.000 nuevos maestros y otros 2.000 educadores.  Sin embargo, el Gobierno no tuvo en cuenta al poner en marcha esta iniciativa a las empresas privadas encargadas de la educación de niños de 0 a 3 años. Carmen Badal y la Asociación reclaman el daño generado a los centros más próximos a estos colegios que han conseguido “llenar sus clases vacías”, ya que son esas guarderías y escuelas privadas las perjudicadas con la puesta en paro de sus educadores. Educadores que han tenido que asimilar que la demanda para estas nuevas aulas cubre la mitad de su oferta el primer día de matrícula en toda la Comunitat. Algo que supone a día de hoy que dicha demanda se duplique.

Pero no se ha tenido suficiente con todas las consecuencias surgidas; también el Gobierno de la Comunitat propuso conseguir la gratuidad de los libros de texto y del comedor escolar, ya que consideran que “la alimentación y la educación son derechos fundamentales para los niños”, según María José Espuch. La propuesta consiste en abonar a las familias el dinero correspondiente y así evitar un pago tan elevado como es el de los libros de texto del alumnado o el comedor diario del mismo. Propuesta que Carmen Badal no consigue ver tampoco del todo clara y firme, pues es un dinero del que el Consell carece a día de hoy.

Una proposición innecesaria nacida de una lucha entre el bando de la educación pública y el de la privada, pero con un mismo fin: una educación infantil gratuita y de calidad. Pero que para ambas, de nuevo queda manchada por la ambición y el ansia de poder entre los diferentes partidos políticos. Una mancha infantil.

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