Víctimas de las vidas enfrentadas

Los más pequeños de la casa son los que verdaderamente sufren la falta de conciliación familiar y laboral de los padres

Cada año se acaban las vacaciones cuando en televisión echan los primeros anuncios de “La vuelta al cole”. Tras ver estos espots, a los padres se les viene el mundo encima pensando en “lo que se tendrán que gastar” y les entra tal dolor de cabeza que ni el ibuprofeno los libra de él; es entonces cuando les viene a la cabeza la pregunta “¿Qué vamos a hacer con los niños este año?”. De repente vuelve a comenzar el dramón que supone que la vida familiar y laboral de los padres estén peleadas y al parecer, los medios quieren que todo el mundo se entere de que esto pasa: los informativos se llenan de reportajes con padres que se quejan del poco tiempo que disponen para pasar con sus hijos y de vídeos en los se ven que decenas de coches mal aparcados porque “hay que dejar al niño” y salir después salir pitando. ¿Pero de verdad son los adultos las victimas de que el mundo laboral y el familiar no se lleven bien?

La respuesta a esta pregunta es algo complicada, puesto que los adultos sí son víctimas de sus larguísimas jornadas laborales, pero no son las más importantes; sin embargo, sus hijos si lo son, puesto que los adultos ya tienen de alguna forma “la vida resuelta”. Los niños en cambio aún tienen que formarse a nivel psicológico, educativo y emocional y no pasar suficiente tiempo con sus padres deja una importante huella en estos procesos. Así lo corroboran especialistas como Yolanda Pérez o María del Carmen Gómez, psicóloga y psicopedagoga respectivamente.

Aunque parece ser que medios como El País, se dieron cuenta del error que significaba poner el foco sobre los adultos en lo referente a este problema y asociaciones como Adecco o Gestionando Hijos, han decidido concienciar sobre los que de verdad sufren la falta de conciliación y por ello han realizó un estudio sobre el impacto que la falta de armonía entre vida laboral y familiar tienen sobre los niños. A su vez, informes como “Conciliación familiar y laboral” realizado por el Instituto Político Familiar también quieren hacer eco del fenómeno con datos como los problemas que acarrea a los niños menores de 6 años que su madre no esté presente en casa debido al trabajo.

Los efectos psicoemocionales y educativos de la falta de conciliación familiar y laboral

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Yolanda Pérez: “Lo importante es una buena gestión del tiempo” / J. Zárate

A los padres se les oye todo el día quejándose de que trabajan mucho, no tienen tiempo para nada y que se deberían flexibilizar los horarios para que exista, de una vez por todas, verdadera conciliación laboral y familiar. No obstante ¿son estos motivos una excusa válida para justificar el no poder pasar tiempo con los niños? Los expertos no logran ponerse de acuerdo en esta materia: Yolanda Pérez, psicóloga de Eclipse Soluciones en Elche, opina que “la conciliación laboral y familiar no es una cosa ni positiva ni negativa”, mientras que María del Carmen Gómez, psicopedagoga del Gabinete Lletres en Elche, piensa que “la conciliación familiar y laboral son positivas para toda la familia, pues favorece el desarrollo psicológico y emocional y anula tensiones causadas por el estrés”.

Por este motivo Yolanda Pérez quiere eliminar de la mente de los padres la falta de tiempo como el causante de la falta de armonía entre trabajo y familia: “La conciliación familiar no es algo bueno ni malo, el problema está en la mala gestión que los padres realizan de la vida laboral y del niño”, Y aunque es cierto que las largas jornadas laborales extenúan a cualquiera, el cansancio no es justificante de una actitud negligente hacia el niño. Por ello la especialista anima a los padres a dejar de lado esta conducta tan “pasota” y recuerda a los padres que “en ocasiones es tan sencillo como leerles un cuento antes de dormir” para que no noten tanto su ausencia.


María del Carmen Gómez: “la conciliación familiar y laboral son positivas para toda la familia, pues favorece el desarrollo psicológico y emocional y anula tensiones causadas por el estrés”.


Ambas sin embargo concuerdan en que el no pasar suficiente tiempo con sus padres tiene efectos sobre los niños a todos los niveles. La psicóloga explica que los niños tienen que tener “normas y cariño” para que el desarrollo psicoemocional sea correcto: “la falta de cariño y normas crea trastornos en la conducta de los niños que a largo plazo se convierten en uso de drogas y abuso de la tecnología”. La psicopedagoga Mª Carmen Gómez comenta que los trastornos en el lado educativa no solo existen a nivel académico, ya que la pedagogía ve la educación como “un desarrollo del educando en perspectiva integral”. Por ello enumera distintos trastornos como los de sueño, los de autoestima, la fobia escolar que cada vez surgen a edades más tempranas y que acaban por afectar a todo el proceso madurativo del niño.

“¿Dónde se quedan los niños hoy?”

El gran dilema que se presenta a principios del curso es “¿Qué hacemos con los niños mientras nosotros estamos trabajando?” En muchas ocasiones los progenitores optan por dejar a sus hijos con familiares como tíos o abuelos, pero cuando vuelven a casa se suelen quejar de lo revoltosos que se han vuelto después de volver de casa de los abuelos. Esto no es algo que solo notan los padres cuando vuelven a casa, sino que la psicología tiene constancia de ello. Tanto Yolanda Pérez como Mª Carmen Gómez explica que los padres no entienden que los abuelos comprenden que su tiempo para educar ya lo dejaron atrás cuando los educaron a ellos y que sus nietos están “para mimarlos, disfrutarlos y sobreprotegerlos”.

Por otro lado, están los padres que prefieren mantener a sus hijos en otro tipo de menesteres “más beneficiosos” que saltar en la cama de la abuela: las actividades extraescolares. No es difícil ir por la calle y escuchar a una madre decir “No llores, después de las clases de baile verás a mami ¿vale?” a su hija de 4 años. “Las actividades extraescolares pueden ser beneficiosas” explica la psicopedagoga, “siempre que no sean impuestas por los padres y no se les exija determinado rendimiento a los niños”; también aconseja a los progenitores apuntar a sus hijos en “actividades que desarrollen su creatividad y les permita emplear su tiempo en actividades diferentes a las académicas” puesto que están van favorecer su calidad de vida. Desde los colegios, profesoras como Nuria Cayuela y Marién Antón están a favor de las actividades extraescolares, pero nunca aconsejan sobrecargar el horario de los niños con actividades extraescolares puesto que “los alumnos están estresados y desde que entran a clase a las 9 de la mañana”. Según las dos profesoras “los niños no quieren prestar atención, ni quieren quedarse aquí porque están muy sobrecargados con las actividades que realizan después de clase” y explican que “los niños tienen que tener tiempo para salir, jugar con los amigos” y que “hay niños que pueden sopórtala porque tiene capacidad para hacerlo, pero otros no”.


Nuria Cayuela: “Tantas actividades extraescolares sobrecargan a los niños, que ya entran entresados al colegio a primera hora”


“Hacia un colegio más comprensivo”  

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Colegio CEIP Migue de Cervantes de Elche / J. Zárate

¿Se nota a nivel académico si los padres de los niños tienen problemas de conciliación familiar? Depende del nivel de educación en el que se encuentre el niño. “En infantil se suele notar más a nivel emocional, más que a nivel de aprendizaje, ya que a estas edades están madurando” explica Nuria Cayuela, profesora de infantil en el CEIP Miguel de Cervantes de Elche, “se nota sobre todo si hay cambios en su rutina”. Marién Antón también es profesora en el mismo colegio, pero en su caso es profesora de primaria: “En los cursos de primaria si se nota más, ya que aquellos niños que tienen problemas de aprendizaje no tienen un refuerzo en casa” además añade que “aunque sea un niño con muchas posibilidades, si en casa existen una actitud negligente hacia ellos,”. Marién comenta que esto “se nota sobre todo a partir de 3º de primaria porque los niños comienzan a bajar su rendimiento cuando sus padres no hacen caso” comenta Marién Antón.


Marién Antón: “En primaria se nota cuando los padres no están haciendo de refuerzo a sus hijos porque su rendimiento es más bajo”


Uno de los mayores problemas que existen en los colegios e institutos son los deberes, que contribuyen a empeorar la situación de poco tiempo que existe y que como dice la psicopedagoga Mª Carmen Gómez “no sirven para que los padres puedan compartir un tiempo con sus hijos, sirven para aumentar el estrés y que demasiados días terminen con un enfado que dificulta las relaciones familiares”; esta situación la han querido paliar de alguna forma en el CEIP Miguel de Cervantes donde como nos explica Marién Antón “hemos firmado un documento sobre los deberes, para que todos los profesores mandemos la misma cantidad de deberes” también explica que “seguimos enviando deberes de carácter académico, pero a la vez hemos querido introducir unos deberes de carácter funcional, que contribuyan a mejorar la relación que hay entre padres e hijos”. La profesora de primaria comenta que “continuamos mandando deberes porque la sociedad así lo quiere: si ponemos pocos deberes, los padres se quejan y si nos pasamos mucho, también lo hacen” pero que ella y más docentes están esperando el día en el que ya no haya más deberes.

La falta de conciliación laboral y familiar seguirá siendo un problema durante bastante tiempo si nadie hace nada para que cambie; pero a partir de ahora ya no habrá que fijarse solo en los adultos, sino que los contribuyen a que este problema siga existiendo ya no tiene que mirar tanto por los padres de hoy, sino que deberá poner su mirada en otro tipo de adultos, los adultos del mañana.

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