“Yo odio el brócoli, pero lo como casi todos los días porque me juego la vida”

Entrevista Antonio Pérez Gil

Algo que todo el mundo hace a diario es ponerse los zapatos para ir a trabajar, al colegio, la universidad o incluso para estar por casa. Mucha gente ha de bajar algunas escaleras para poder salir a la calle. Una vez fuera,  otras tantas personas deciden ir andando a los sitios. Pero, ¿qué ocurre cuando ya no se puede hacer todo eso?

Antonio Pérez Gil  de 56 años sufre artritis reumatoide (AR). O mejor dicho, sufría, porque gracias a una dieta basada en la alimentación saludable y natural, ha conseguido reducir totalmente los daños que le causaba la enfermedad. La artritis reumatoide es una alteración de tipo degenerativa del sistema inmunitario. Consiste en la inflamación de las articulaciones.  A Antonio le diagnosticaron la enfermedad hace 4 años, tras la realización de unos análisis de sangre.

P: ¿Cual es el tratamiento que se sigue con este tipo de trastornos?

R: Es una enfermedad degenerativa y progresiva y no tiene cura ni remisión. Si no que con la ayuda de los fármacos, hay gente que puede convivir con ella. Otros tienen menos suerte y acaban en silla de ruedas aun tomando los fármacos. Los fármacos retrasan y cambian un poco los síntomas, pero no curan. Esto lo dicen y lo saben los médicos. Pero curarte no te curan. Hoy por hoy no hay ningún fármaco que digas “te lo tomas y te curas”.

P: ¿Qué fármacos son esos?

R: Me recetaron las pastillas Metotrexato que es una quimioterapia en pastilla, o sea floja para uso continuo. Tiene muchos efectos secundarios y estuve tomándomela 6 meses.

P: ¿Y después qué pasó?

R: Me las dejé de tomar porque yo sabía que esa no sería una solución. Me vi encerrado y empecé a buscar por internet. Descubrí una página por Internet, un consultorio que está basado en un libro “La alimentación la tercera medicina” del doctor Yan Signalet. Había varios casos de artritis reumatoide que se habían curado gracias al método de Signalet. Éste método consiste en evitar la ingestión de azúcar, harina, cereales (exceptuando el  arroz), sal y lácteos. Así que contacté con el hombre que lleva el consultorio, Alfonso Estudillo, y comencé a seguir la dieta que aconsejaba en la web.

P: ¿Cuando dejaste las pastillas, lo consultaste con los médicos?

R: Sí, la doctora me recetó las pastillas. Se rió en mi cara cuando le dije lo de la alimentación. Me dijo que si me dejaba la medicación me darían unos brotes muy graves y no sabía si seguir o dejarla. Pero yo tenía fe, y confiaba en la dieta.

P: ¿Cómo llevaste el cambio a la nueva dieta?

R: Me costó mucho adaptarme. Las enfermedades no llegan  de la noche al día, detrás hay días y años de degeneramiento de las células. Si tu metes al cuerpo algo que no reconoce como natural, se lo traga, pero modifica un poco la vida de la célula. Y todas esas pequeñas modificaciones en los alimentos hacen que las células vayan enfermando. Y todo ello provoca enfermedades  y cánceres. Esta es la realidad de la vida y de la alimentación. Cuando uno está bien no piensa en eso. Pero yo me pongo a pensar en 10 años atrás y yo admito que he comido muy mal y en exceso, y ya años atrás tenía pequeños síntomas de la enfermedad. Yo odio el brócoli, pero lo como casi todos los días porque me juego la vida.

P: ¿Cuándo empezaste a notar las mejoras desde que dejaste las pastillas?

R: Durante un par de meses no mejoré casi nada e incluso en un momento estaba casi peor. Pero a partir del tercer mes, empecé a mejorar y empecé a correr e incluso a competir. Y al cabo de año y medio o dos años, la remisión de la enfermedad era completa. Ahora mismo la enfermedad solo existe porque me acuerdo, pero no tengo ningún síntoma. Pero si dejara el régimen, volvería a tener los síntomas.

P: ¿Crees que tu ejemplo se puede aplicar a otros casos?

R: Sí, lo malo de todo esto es que la gente no se lo cree. Un médico que tenga un máster dice que no hay cura y que la única solución son las pastillas y todos le creemos. Pero alguien como yo habla de la dieta y de los alimentos y no acaba de cuajar en la gente.

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Antonio Pérez Gil sigue una dieta equilibrada para frenar su artritis reumatoide

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